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Minifaldas a tu Estilo

Diseño Diminuto

Es un diseño diminuto, se ocupa muy poca tela pero esto no quiere decir que su precio sea barato, es parte del vestuario de casi cualquier mujer y encanta tanto a las mujeres, a nosotras las mujeres muchas veces nos hace sentir coquetas, lindas o simplemente nos gusta y a nuestras parejas por lo general les permite apreciar las piernas de su chica, es sin duda la minifalda.

Hoy es un buen momento para hablar de ella ya que este año cumplió sus 70 años , pues esta prenda nació en los años sesenta cuando la diseñadora Mary Quant causó furor con la presentación en la sociedad de la minifalda, se dice que sus diseños provienen porque deseaba mas libertad y menos reglas y reflejo lo que las chicas en ese momento sentían.

La fecha exacta en que esta diseñadora mostro al mundo por primera vez la minifalda fue el 10 de julio de 1964 en medio de una colección de verano, llegándose a convertir esta prenda en fetiche y símbolo de la década de los 60’s.

Parte del éxito de esta prenda eran los deseos de libertad que se vivían, y la diseñadora supo reflejarlo muy bien en una prenda que es universal, las primeras minifaldas medían entre 45 y 30 centímetros. De hecho la moda que implementaría esta famosa diseñadora esta vigente en la moda actual. Hay quien dice que este invento fue uno de los mejores en el siglo XX, habrá que preguntárselo a los chicos, ¿no creen?.

Realmente son pocas las mujeres que nos resistimos al encanto de una minifalda, a la seducción que implica por sí misma. Sin embargo algunas de las cualidades para lucir esta diminuta prenda es la seguridad y cuidado de nuestras piernas, pero la verdad nada impide que se luzca una minifalda cuando tu has decidido ponértela o volverla parte de tu guarda ropa.

Las expertas aconsejan que para complementar un look 100% sexy hay que acompañarla con unos tacones altos y ahora quizá puedas combinarlas con unas mallas.

En caso de que desees usarla para ir al trabajo ahí si tienes que dejar los tacones para después y usarlas con zapatos o sandalias planas así no llamarás tanto la atención y darás sobriedad a tu atuendo y más si la acompañas con un saco.

Las minis más destacadas son las de mezclilla y las tableadas de corte infantil. La verdaderas minis se dice dejan ver parte del muslo, pero aquí va depender de cuan audaz seas y hasta donde decidas usarla y claro que esto va estar marcado por la personalidad que cada mujer trae consigo.

Es así como la minifalda se transformó en todo un símbolo de la juventud “in”. Es justo mencionar que también ayudó mucho la aparición de las pantimedias sin costura, que permitían lucir las piernas al natural o con todo tipo de estampados y colores, que hacían ver tu figura mucho más hermosa de lo que ya era.

Por donde se le vea la minifalda fue un acierto para todas las mujeres, aunque se dice que quien la disfruta más son las parejas, ¿ustedes que creen?, lo que si es cierto es que si te gusta lucir tus piernas no se debe dejar pasar la oportunidad de usar una minifalda y toda la seducción que esta prenda lleva, tu decides si es con tacón alto, sandalia plana o unas botas altas, medias o no, en fin sea cual sea tu personalidad siempre se podrá lucir una minifalda y no hay que desaprovechar cuando se cumplieron ya sus 70 años, así es que chicas a lucir una linda y muy cortita minifalda.

Y llegó la Minifalda

La aparición de la minifalda y el bikini como prendas femeninas supuso un revuelo considerable en su momento. La sociedad terminó por aceptar tales prendas, que llegaron para quedarse hacia principios de la década de los 60.

La minifalda como prenda usable hizo aparición por vez primera en España en 1964. El verano de 1968 iba a registrarse, según las expertas, el definitivo triunfo de la «minifalda» cuyas dimensiones deberían reducirse aún más, hasta llegar a límites escalofriantes...En las playas europeas se extendió el «boom» de las piernas aire libre. Sin embargo, otra prenda, lanzada desde París, se opondrá a la arrpiladora «minifalda», interviniendo en el juego ¡del cubrir y descubrir los encantos femeninos.

Es el «pantalón-paje», invención del modista Gastón Jaunet. Inspirados en los clásicos «bermudas», los pantalones de Jaunet llevan, como detalle original, el ir ceñidos al muslo, a unos diez centímetros por encima de la rodilla. Los especialistas parisienses han concedido un amplio margen de posibilidades de éxito a la nueva prenda partiendo de la constatación que «el pantalón es, en todo caso, la forma más cómoda para el verano».

¿Que las Minifaldas qué?

Ya saben mujeres, para nosotras… prohibidas las minifaldas, prohibido tomar licor y prohibido rumbear. Mientras tanto, bienvenidos los tipos tomados o borrachos, los que ven solo sexo en las mujeres y los que no pierden ningún papayazo, así sea solo imaginario. Si a esto se le suma que el embarazo adolescente es solo un pecado de las niñas —como si se embarcaran solitas en esta dura aventura—, es evidente que esta Colombia del Siglo XXI se mueve velozmente hacia el siglo XIII. El país ha sido muy duro con el dueño de un restaurante —y sus paradójicas declaraciones— sin darse cuenta que lo que él dijo es precisamente lo que piensan muchas personas, no solo de su generación sino aún más jóvenes, y para quienes las mujeres son exclusivamente objetos sexuales. Es en todos esos tipos Colombianos y no solo en el dueño del restaurante en quienes debe caer la merecida avalancha de protestas que se han generado a raíz de sus declaraciones. Aunque hay honrosas excepciones, aquí es válido el adagio “al que le caiga el guante que se lo chante.”

Este no es un hecho aislado, forma parte de una cadena y llegó la hora de que esta sociedad colombiana arcaica y machista reaccione. Pero, esto no va solo para los hombres sino también para las mujeres, los líderes, los empresarios, los que producen para la televisión, los periodistas, o mejor dicho, para todos. Nuestra sociedad parece no querer entender que hay algo que se llama ‘valores globales’, que califican a una sociedad como moderna o retrasada, y que destacan la equidad de género como uno de los más importantes. Es decir, ser un país respetado en el mundo global no se logra solo siendo competitivo en los mercados mundiales sino también demostrando que su sociedad procede de acuerdo con los ‘valores globales’.

¿En qué países las autoridades no le paran bolas a una mujer violentada sino cuando ya la asesina su pareja, no solo a ella sino a sus hijas? En Colombia sin duda, como en Bogotá el fin de semana anterior, uno entre muchos casos. ¿En qué países no conmueve un informe que demuestra que los embarazos adolescentes se producen en relaciones con parejas que le doblan la edad a estas niñas? En Colombia, donde el informe anotado pasó desapercibido por una gran mayoría, y ¿el ICBF dijo algo? ¿En qué países aparecen ‘sin padre conocido’ la mayoría de los niños abandonados? En Colombia, un país desde hace mucho tiempo se cataloga como uno de padres ausentes.

¿Qué hay que hacer? Fácil... Empecemos por las telenovelas; no hay ninguna que se respete donde no le ‘casquen’ a las mujeres. O si no, están llenas de madres complacientes que tratan a sus hijos como reyezuelos; para no mencionar aquellas donde un tipo es asediado por el amor de varias mujeres, como si fuera el único en la tierra. Sigamos con las propagandas; aquí no se promueve un tornillo sin una linda mujer en minibikini agarrándolo, indicando que el cuerpo de la mujer es lo único que atrae la atención de estos tipos Colombianos.

Pero también hablemos de las mujeres y nuestra culpa. Ver a madres profesionales, que se matan por darles a sus hijas todo lo que ellas no tuvieron, fomentando la belleza y no la inteligencia de ellas es realmente deprimente. Hoy dicen que ser modelo exitosa es el camino rápido de hacer dinero, pero ese no siempre es fácil y definitivamente, nunca es duradero. Sin embargo, es común enterarse cómo niñas muy jóvenes son sometidas a dietas absurdas, cimentando su realización personal en su juventud y su belleza, como si esas fueran eternas. Aún más absurdo en este país, donde las mujeres nacen lindas y no siempre ‘se hacen’.

¿Y los tipos qué? ¿Les vamos a seguir aceptando sus chistes morbosos en las conversaciones? ¿Vamos a seguir permitiendo que dominen el poder social, político, y económico porque ‘no encuentran mujeres’ que puedan reemplazarlos en sus posiciones de liderazgo? ¿Vamos a seguir aceptando que ellos pequen —con violaciones, golpes y asesinatos— porque ‘dizque’ nosotras los provocamos?

Nuestra sociedad no puede seguir bajo el dominio de valores patriarcales del siglo XIII porque el meollo del asunto está en que las mujeres hemos cambiado radicalmente y los tipos no.

Llegó la hora de que la educación dentro y fuera del hogar, la política, la religión, la economía, la política social, las relaciones de pareja formales o informales, entre muchas cosas más, acepten esta sencilla realidad y dejen de buscar pretextos en una simple minifalda.

La dignidad de las mujeres es pisoteada todos los días. Ellas son agredidas, torturadas violadas o asesinadas, incluso aquellas parejas que les prometieron amor eterno. Hace unos días fue particularmente reveladora de este hecho. La masacre de una familia y la presunta violación de una joven de diecinueve años, junto con las posteriores declaraciones sexistas del dueño de un establecimiento de comidas donde ocurrieron los hechos, nos recordaron uno de nuestros mayores fracasos como sociedad: La violencia contra la mujer.

A las mujeres se les difama, humilla y desprecia usando el conocimiento, el machete o la palabra. En todas las clases sociales las mujeres están subordinadas, aunque a las mujeres pobres siempre les va mucho peor.

El 25 de noviembre es el Día de la No Violencia contra las Mujeres y seguramente será una buena oportunidad para reflexionar sobre nuestras tareas para combatirla. Por ahora se me ocurren dos cosas inmediatas: La primera, tomar medidas urgentes para que las comisarías de familia y la Policía sean más eficientes frente a las denuncias y llamados de auxilio. La segunda, no ir a sitios donde su arrogante dueño justifica la violación por la radio, la televisión, los periódicos y otros medios de comunicación y eso no tiene perdón ni agencia de publicidad que lo borre de sus cuentas.

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